Posteado por: museodegrandesnovedades | febrero 6, 2012

Los cargos de poder dentro de la metropolitana

http://www.noticiasurbanas.com.ar/info_item.shtml?sh_itm=7b34dc26d06779a98985568779ed54ad

LA NUEVA METROPOLITANA
El nuevo plan de Macri para la PM
La asunción del comisario Horacio Giménez al frente de la Metropolitana es la cara visible de la reorganización de la fuerza. El poder de decisión de Montenegro es clave en los nombramientos. El rol que tendrá la PM en el futuro.

 

El plan que elaboró Montenegro con la ayuda del auditor externo de la Metropolitana, Gustavo Morón, y del extitular de la Escuela de Inteligencia de la Policía Federal, el asesor ministerial Pascual Miguel Mazzeo, le fue presentado al Jefe de Gobierno de la Ciudad a fines de septiembre. En dicho plan se hablaba sobre el reemplazo del por entonces jefe de la fuerza, Eugenio Burzaco, por Giménez, además de detallar los nombres de los nuevos oficiales que ocuparían lugares de decisión en la estructura de la PM. En la presentación que realizó Montenegro también se hablaba del traspaso de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana a la órbita de la Capital Federal. “La idea de Guillermo era clara: que el poder operativo sobre la tropa tenía que pasar a manos de policías porque era evidente que con un civil como Burzaco al frente de la policía porteña la relación entre los uniformados y su jefe se había desgastado. Los miembros de la PM siempre prefirieron a un uniformado en el vértice de la cúpula, eso era lo que debía realizarse si se quería poner a funcionar de mejor manera la institución. Además, Montenegro le señaló a Macri que con estas modificaciones la Metropolitana tendría un rol importante para los vecinos de la Ciudad y que si la fuerza funcionaba bien, eso repercutiría en el afianzamiento de la candidatura presidencial del ingeniero para 2015”, manifestó un operador político del macrismo que tuvo acceso al borrador presentado por el ministro Pro.
Otro de los datos claves en la reestructuración era el referido al manejo de los fondos de la fuerza. A pesar de que un sector importante de la PM quería que la plata volviera a ser manejada por los polis, como sucedió en la etapa de la policía porteña cuando estaba Jorge “el Fino” Palacios, la idea de Macri y sus colaboradores es que algo tan importante como el dinero siguiera siendo manejado por civiles. “Luego de la renuncia de Palacios, uno de los cambios más importantes que afectaron a la PM fue el referido al manejo de la guita. En la gestión del Fino se cometieron ciertas desprolijidades en el tema y por eso se decidió que el presupuesto de la PM pasara a ser controlado por gente del área política del macrismo y, en definitiva, eso dio buenos resultados, por eso se prefirió que la cosa siguiera así”, le comentó a este medio un hombre cercano al Jefe de Gobierno de la Ciudad. De esa manera, quedó ubicada María Estela Moreno en la Unidad de Auditoria Interna; en el área de Administración de la PM, Ignacio Gustavo Greco; en la Administración y Legal de la PM, Mariana Ostiglia; en la de Recursos Humanos de la PM, Guillermo Rodríguez Vigo; en la de Suministros de la PM, Genoveva María Ferrero y, por último, se decidió que un sector clave de la fuerza, como es la obra social, quede a cargo del propio Guillermo Montenegro.
Finalmente, Macri junto a Montenegro participaron del acto que se realizó en el patio de armas del Instituto de Seguridad Pública de la Policía Metropolitana, ubicado en el Club Deportivo Español del Bajo Flores, en el que Giménez fue presentado en sociedad.
¿Pero quién es Giménez? El alto oficial había sido jefe de la Superintendencia de Interior y Delitos Federales de la Policía Federal hasta diciembre de 2010, cuando se creó el Ministerio de Seguridad de la Nación y se nombró a Nilda Garré como ministra. Eso sucedió luego de la represión policial contra las personas que habían ocupado el Parque Indoamericano de Villa Soldati, que provocó tres muertos. En ese momento la presidenta Cristina Fernández de Kirchner relevó de su puesto al por entonces jefe de la Federal, el comisario general Néstor Valleca; creó el nuevo ministerio, y nombró a la extitular de la cartera de Defensa como cabeza del nuevo organismo. La primera medida que tomó Garré fue la de pasar a retiro a la totalidad de los superintendentes de la gestión Valleca; entre ellos estaba Giménez.
“El kirchnerismo está convencido de que Giménez era un hombre cercano a Valleca, con poder dentro de la estructura de la Federal y voz de mando. La ministra está investigando a la excúpula de la institución y a varios superintendentes por ciertas irregularidades que se produjeron con un monto importante de dinero. Además, en la última etapa dentro de la Federal, Giménez se estuvo vendiendo como un hombre cercano a los K, esto era para salvar su cabeza. A pesar de que su estrategia no funcionó, el oficial comenzó a planificar su futuro porteño cuando se lo recomendaron a Montenegro. Para que el exfederal llegara a Montenegro fue clave el papel desempeñado por Ricardo Pedace, otro exfederal que conocía de los viejos tiempos a Giménez y que, además, era uno de los cuatro superintendentes de la Metropolitana. Pedace terminó uniendo al ministro de Justicia y Seguridad porteño con quien sería el nuevo jefe de la Metropolitana”, contó un comisionado general de la PM.
La llegada de Giménez y Pedace a la cúpula de la Metropolitana reflejaban un cambio en el organigrama de la fuerza. Montenegro tenía planeado más modificaciones y con la asunción de estos dos uniformados los hombres más cercanos a ellos pasaron a ocupar lugares de importancia. A fines de octubre, los por entonces uno y dos de la PM, Burzaco y el comisario general Miguel Ángel Ciancio, recibieron la noticia de que dejarían sus cargos. En pocas palabras, y agradeciéndoles la tarea cumplida, se les comunicaba que quedarían afuera de la fuerza. Aunque los cambios eran previsibles, no por eso la noticia era menor, ya que se debía a la salida de la cúpula de la institución. La movida fue ideada por Montenegro, quien será durante la nueva gestión macrista el hombre fuerte de la PM y, por eso mismo, el encargado de los cambios, ya que su plan es reestructurar la fuerza y colocar en los lugares de poder a hombres de su entera confianza. La policía porteña está organizada con una cúpula de dos hombres, el jefe y su segundo, cuatro Superintendencias y por debajo vienen los comisionados generales y luego los comisionados mayores. Esos son los puestos de mayor poder de la Metropolitana. Y en el nuevo esquema ideado por Montenegro surge un cuarteto de expolicías federales que son de absoluta confianza del ministro y que tendrán todo el mando. Ellos son Giménez; Pedace, quien hasta el momento de su designación en la subjefatura era el superintendente de Seguridad Pública y Comunitaria; el superintendente de Investigaciones, Carlos Kevorkian, y el superintendente de Comunicaciones, Eduardo Martino. Por otro lado, la cuarta Superintendencia, la de Desarrollo Policial, seguiría a cargo del comisario general Jorge Roberto Cots.
La salida de Burzaco estaba cantada desde hace tiempo, ya que el macrista nunca congenió con Montenegro ni tampoco con los capos de la PM. Por lo que el jefe de la fuerza también venía analizando su alejamiento.

El caso Ciancio
A fines de abril, mediante el decreto 195/11 se oficializó el nombramiento de Ciancio como subjefe de la fuerza, lo que lo convirtió en el hombre con mayor jerarquía dentro de la Metropolitana, después de Burzaco. Hasta entonces, ocupaba la Superintendencia de Seguridad Pública y Comunitaria. A Ciancio le reconocen la tarea fundamental de haber puesto en funcionamiento gran parte de la estructura operativa de la fuerza, aunque en su contra pesaba que nunca fue hombre de Montenegro. “La salida de Ciancio fue negociada en buenos términos por sus servicios prestados. Además, no perderá influencia en la institución, ya que Pedace e importantes comisionados generales y mayores le responden”, informó un alto oficial de la PM. Para 2012, la Metropolitana piensa contar con 3.850 efectivos y sumar una cuarta comuna al control de la fuerza, que ya se encuentra en la Comuna 4 (que abarca los barrios de la Boca, Barracas, Parque Patricios y Pompeya); en la 12 (Villa Pueyrredón, Villa Urquiza, Coghlan y Saavedra) y en la 15 (Villa Ortúzar, Chacarita, Villa Crespo, La Paternal, Agronomía y Parque Chas). Pero esto no es todo. Hay otros oficiales de la PM que tendrán una influencia decisiva con la nueva cúpula. Uno de ellos es el comisionado general Alberto Insúa, la mano derecha de Martino, a quien también se le adjudica el manejo de una agencia de seguridad; otro es el exfederal y actual comisionado mayor Ricardo Cajal, que es el jefe de calle de la fuerza, un lugar de mucho mando sobre la tropa. Otro que tendrá peso es el jefe de la División de Recursos Humanos, Héctor Barúa, un exfederal con importantes vínculos con la anterior jefatura de la PFA. El comisionado mayor y coordinador de Capacitación e Instrucción Policial, Claudio Serrano, también verá crecer su influencia. Y por último se menciona a la rectora del Instituto Superior de Seguridad Pública de la PM, Marcela De Langhe, como otra de las figuras claves de la nueva estructura.
La descripción de los nombres propios habla por sí sola.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: