Posteado por: museodegrandesnovedades | noviembre 5, 2010

¿Qué porcentaje de los aspirantes a policía serán nazis?

http://www.radiojai.com.ar/OnLine/notiDetalle.asp?id_Noticia=52133

Policía Metropolitana: una baja por tener tatuajes nazis y fascistas

Se trata del cadete Silvio Mario Marchetti quien fue dado de baja a través de la resolución 71 del Instituto Superior de Seguridad Pública por tener “tatuajes nazis y fascistas”.

“De las exposiciones de sus compañeros de aula, surge que el señor Marchetti exhibió dos tatuajes que poseía en cada uno de sus omóplatos con las imágenes de Adolf Hitler y Benito Mussolini”, dije el comunicado del Instituto Superior de Seguridad Pública.
Además, en el mismo ratificada que “en el informe de examen físico realizado al becario se indica que presentaba tatuajes en diversas zonas del cuerpo“, entre ellos “en el brazo derecho presenta, entre otros, un escudo Waffen SS, insignia que, según manifestó el señor Marchetti, identifica a la División de los Servicios de Inteligencia alemanes en la Segunda Guerra Mundial”.
A su vez, el informe elaborado por el Instituto Superior de Seguridad Pública manifestó que el examen psicolaboral presentaba “juicos lógicos no confiables por motivos emocionales y nula capacidad de reconocimiento de sus limitaciones”.

Y así y todo lo tomaron como alumno…


http://www.adnciudad.com/index.php?option=com_content&task=view&id=12405&Itemid=31

El Instituto Superior de Seguridad Pública resolvió expulsar del Curso de Integración y Nivelación para el ingreso a un aspirante a cadete de la Policía Metropolitana luego que revelara su simpatía por la ideología nazi y fascista.
En una resolución firmada por el titular del organismo, Miguel Del Castillo, se decidió separar del plantel de aspirantes a Silvio Mario Marchetti por comprobar que “en reiteradas oportunidades el mencionado cursante realizó manifestaciones que demuestran un marcado interés por ideologías de contenido claramente autoritario y antidemocrático, no acordes con su condición de futuro funcionario público encargado de hacer cumplir la ley”.
El informe que contiene la baja agrega: “De las exposiciones de sus compañeros de aula, surge que el Sr. Marchetti exhibió dos tatuajes que poseía en cada uno de sus omóplatos con las imágenes de Adolfo Hitler y Benito Mussolini”. El expulsado ya había sido oficial de la Prefectura Naval y de la Prefectura italiana, durante un breve lapso en el que vivió en el exterior.
“En el informe del examen físico realizado al becario se indica que el mismo también presenta tatuajes en el brazo derecho correspondiente a un escudo que contiene ´Waffen SS`. Insignia que, según manifestó Marchetti, identifica a la División de los Servicios de Inteligencia Alemanes, en oportunidad de la Segunda Guerra Mundial”, explican los fundamentos de la resolución.
Para finalizar, el dictamen suma a las razones para la expulsión del aspirante una evaluación psicolaboral del cursante en el que destaca como sugerencias “de supervisión” que el expulsado muestra “juicios lógicos no confiables por motivos emocionales, escasa capacidad de adaptabilidad a entornos cambiantes y nula capacidad de reconocimiento de sus limitaciones”.

¿es el único caso?

http://edant.clarin.com/diario/2007/01/18/sociedad/s-03301.htm

JUEVES 18 ENERO 2007

Un policía de la Bonaerense luce orgulloso una esvástica en su pecho.
Es Leonardo Gatto, tiene 27 y pasión por las motos. Dice que entre los motoqueros es común la apología del nazismo.

No hay nada que Leonardo Gatto ame más que su moto, una Harley Davidson low rider. Es una moto grande, imponente que combina a la perfección con ese aspecto de rudo. Es uno de esos chicos a los que le gusta vestir de cuero y cubrir su cuerpo con tatuajes. Pero la rudeza es sólo apariencia. Leo es simpático y amigable. Le encanta que lo fotografíen junto a su adorado Harley. Tanto le gusta mostrarse junto a su Harley que ni siquiera le molesta que también aparezca una esvástica clavada en el chaleco de cuero.
Leonardo Gatto tiene 27 años. Vive en una modesta casa en Chivilcoy junto a sus padres y su hermano. Todos los días viaja hasta el destacamento de La Riestra, un pequeño pueblo ubicado a 40 kilómetros de 25 de Mayo. Allí, el presidente del motoclub Los Tehuelches es el agente Gatto, un miembro de la Policía bonaerense.
— ¿Por qué llevás una esvástica?

— Che, no me van a escrachar.
— ¿Y entonces para que la llevás?
— Es que la gente después piensa cualquier cosa.
— No hay muchas lecturas posibles, si llevás una esvástica es porque sos nazi ¿no?
— Je, je, bueno, por algo será.
Gatto se sube a su Harley y se va a buscar otro “hermano Tehuelche”: Walter Díaz, otro policía de General Rodríguez.
“¡Ah!, qué bueno que todavía están acá. Ahora van a tener una buena foto!”. Gatto está feliz porque todavía podrá sacarse más fotos junto a su moto. “¡Ay dale Pampita!”, le gritan sus compañeros. Sin que nadie se lo pida, Gatto se saca su chaleco y la remera. Se calza las manos en la cintura y muestra su espalda: un inmenso tatuaje con el símbolo de los Tehuelches. Debajo, enganchado en el cinturón, lleva una Magnum .357.
Clarín lo encontró en Carlos Casares durante una investigación de la revista Viva sobre motoqueros. Allí, Gatto se presentó simplemente como el presidente de un motoclub.
Después de confirmar que era policía, Clarín volvió a comunicarse con él.
— ¿Nunca tuviste problemas en la Policía?
— ¿Y cómo sabés que soy policía?
— Todos lo saben
— ¿Y lo vas a publicar?
— ¿Por qué? ¿Pensás que vas a tener problemas?
— Me echan, nada más.
— ¿Y para qué usás una esvástica?
— Bueno, pero no me la pongo cuando estoy de policía.
— ¿Y cuál es la diferencia?
— Pero en el ambiente motoquero es muy común, es otra cosa, es algo de la posguerra. Además, yo creo que los nazis no existen más.
— ¿Tenés alguna idea de lo que es el nazismo?
— Sí, algo sé.
Gatto es conocido en el ambiente de los M.C., un reducido grupo de motoqueros con funcionamientos parecidos a los de las logias, por ser policía, por su Magnum .357 y por su Harley de diez mil dólares. En cambio, en Chivilcoy, la mayoría lo conoce por ser uno de los dos hijos del boletero de la terminal, un humilde militante del PJ.
Gatto tiene razón en algo: en determinados ambientes de motoqueros las esvásticas y las apologías del nazismo son moneda corriente. Se trata de un grupo ínfimo dentro de los fanáticos de las motos, que en general se agrupan en los M.C., una abreviación específica de motoclub. Y aunque allí no todos usan esvásticas, la mayoría entiende los argumentos de sus compañeros para apoyar al nazismo.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=46559

Imágenes del nazi-fascismo a flor de piel: una lección imborrable

Tatuados con símbolos nazis

Imágenes e imaginarios de una burguesía asustada

En sus rebrotes el culto al nazi-fascismo gana espacios al “arte” del tatuaje con modelos de propaganda variopintos donde se incuban las claves de un mensaje que hemos de saber leer y detener a tiempo. Los nazis que gustaban del tatuaje marcado el los brazos de otros ahora decoran los propios como emblema de su ascenso renovado. Se trata del incremento de una actividad de significación que representa el callejón sin salida en que se encuentra la burguesía y su sistema. Aviso de poder nazi-fascista que se camufla moda “moda” apoyado por tatuajes y que supone conquistada la piel humana como territorio discursivo para dejar, impunemente, una lección imborrable.

En todo tatuaje nazi hay claves concientes que dan piel al discurso del nacionalismo exacerbando en odio contra los inmigrantes, al egocentrismo, a la criminalización de lo diferente, a la destrucción de las fuerzas obreras democráticas. Se trata de un discurso adorador del “irracionalismo” en persecución abierta de todo pensamiento crítico. Para los nazi-fascistas tatuarse comporta el principio de guerra permanente contra todo lo que no se someta al ideario del patrón y eso incluye el desprecio por los débiles incapaces de ser productivos o decorativos en la dinámica cotidiana de la explotación y el saqueo. Tatuarse implica reconocerse miembro elegido llamado a cumplir una tarea redentora en el arte de limpiar a la raza de humana de toda lacra infrahumana. Se trata de un servicio al ideal de la nación burguesa, que los financia y entrena, un servicio fanatizado y dogmático sin el cual su vida carece de valor. Nada más emocionante para un nazi-fascista que golpear, aterrorizar y asesinar a los inadaptados, rebeldes o subversivos que no están contentos con el paraíso capitalista.

Es imperativo histórico observar el crecimiento en la producción de tatuajes nazi-fascistas actualizados porque son testimonio que ostenta claves organizacionales donde la subjetividad pasa a objetivarse gráficamente con textos cuya semiótica vuelve explícito el ascenso y lo excesos de ese proyecto criminal que creímos superado. No se trata de un hecho de propaganda aislado ni de un “gusto” individual intrascendente. Se trata de un hecho narrativo concreto para informar y persuadir, sobre el grado de convicción desarrollado por un grupo, para eliminar violentamente a su enemigo de clase bajo banderas de glorificación de raza. “… bandas armadas particulares, especialmente entrenadas para atacar a los obreros, como ciertas razas de perros son entrenados para atacar a la presa. La función histórica del fascismo es la de aplastar a la clase obrera, destruir sus organizaciones, ahogar la libertad política cuando los capitalistas ya se sienten incapaces de dirigir y dominar con ayuda de la maquinaria democrática” Trotsky

Esta moda de tatuarse consignas, emblemas, imágenes en general del imaginario nazi-fascista, es en conjunto un documento histórico que debe leer con toda precisión una semiótica dispuesta a no permitir la réplica ni la continuación del asesinato que hace desaparecer a millones de hombres y mujeres trabajadores con la idea de “no dejar rastro”, pero si dejar huella del valor simbólico en una época de aumento de la miseria y la barbarie capitalistas. Signos de todo un sistema que ha entrado en un período de decadencia y putrefacción.

Por ejemplo:

“¿Una ideología Vigente?… Un policía de la Bonaerense, (provincia de Buenos Aires, Argentina), luce orgulloso una esvástica tatuada en su pecho. Es Leonardo Gatto, tiene 27 y pasión por las motos. Dice que entre los motoqueros es común la apología del nazismo. En su edición de ayer, Clarín mostró que en el Centro porteño es fácil comprar símbolos nazis.

No hay muchas lecturas posibles, si llevás una esvástica es porque sos nazi ¿no?

Je, je, bueno, por algo será2.”

¡Basta de impunidad para las bandas fascistas!

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Responses

  1. Presentación del libro “La Policía Metropolitana de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”
    Lunes 15 de noviembre a las 18.30 hs. en el Aula 1 de Extensión Universitaria, Facultad de Derecho

    Expositores:

    Dr. Alberto Binder
    Vicepresidente del INECIP

    Lic. Josefina Martínez
    Directora del Programa “Violencia Institucional y Seguridad Ciudadana” del CELS

    Dr. Rafael Gentili
    Legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

    Dr. Gabriel Ignacio Anitua
    Director de la Investigación

    Entrada libre y gratuita.
    15 de noviembre de 2010 – 18.30 hs
    Organizador: Departamento de Derecho Penal y Criminología
    Lugar: Aula 1 de Extensión Universitaria

    Teléfono: 4809-5620
    Mail: penal@derecho.uba.ar


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